Los miembros de SEVENTEEN comparten confesiones personales durante un juego
En el último episodio de 'GOING SEVENTEEN', los miembros de SEVENTEEN participaron en un juego de deducción de identidades que derivó en momentos de confesiones personales y recuerdos de su etapa como aprendices.
En un nuevo episodio de 'GOING SEVENTEEN', los integrantes del grupo participaron en un juego de identidades ocultas que derivó en charlas sobre su etapa como aprendices. Tras utilizar pistas en chino y comparaciones de estatura, los miembros intercambiaron elogios y anécdotas sobre su pasado para disipar la tensión de las partidas.
En este episodio del contenido propio de SEVENTEEN, 'GOING SEVENTEEN', se retrató la confusión generada mientras los miembros intentaban adivinar la identidad de los demás y las sinceras conversaciones que surgieron tras el juego. Las reglas consistían en enfrentamientos uno contra uno para identificar a la otra persona, utilizando personajes ficticios o pistas para ocultar la identidad real durante la partida.
Especulaciones de identidad cruzadas mediante pistas como "Soy más bajo que tú"
Al inicio del juego, los miembros emplearon diversas estrategias para ocultar quiénes eran. Un integrante intentó pasar desapercibido presentándose como un operador de una franquicia de café de 29 años, mientras otros utilizaban diferencias de estatura o apariencia física como pistas para sus conjeturas. Tras la pista de "soy más bajo que tú", los miembros intentaron reducir el número de candidatos considerando la cantidad de participantes, aunque no resultó fácil acertar las respuestas.
Destacó especialmente la escena en la que se utilizaron pistas en chino. Cuando un miembro pronunció frases cotidianas, como preguntar por la salud de sus padres en chino, se produjeron intentos de usar esto como indicio para hallar la respuesta. En este proceso, los miembros añadieron diversión al juego utilizando la pronunciación y el acento en chino para revelar o confundir sus identidades. Cada vez que se revelaba una respuesta, los integrantes reaccionaban ante la aparición de personas inesperadas como los personajes ocultos.
Recuerdos de la etapa de aprendices y una confesión: "Eres muy puro"
Mientras avanzaba el juego de identidades, tras revelarse cada respuesta, los miembros entablaron conversaciones personales que no suelen tener habitualmente. Durante el desarrollo del juego, un miembro expresó que la impresión que tenía del otro era que "es muy puro". Ante esto, la otra persona mencionó una experiencia en la que, al hacer una pregunta mientras sonreía, el interlocutor la aceptó con total inocencia, compartiendo así una anécdota de sus días como aprendices.
El tema de conversación surgió a partir de un episodio de su pasado como aprendices, cuando un miembro preguntó sobre la popularidad en Estados Unidos y la otra persona mostró una curiosidad pura y sin malicia. Estas charlas permitieron que, bajo el marco del juego, se revelara de forma natural la relación cotidiana y la percepción que tienen los unos de los otros. Los miembros continuaron la charla intercambiando bromas y mencionando la buena apariencia física de sus compañeros para romper el hielo.
Entre la incomodidad y la cercanía: los sentimientos de los miembros
Durante las conversaciones, también se percibieron matices en las relaciones entre ellos. En algunas combinaciones se captó un aire de incomodidad, lo que llevó a realizar gestos bromistas como decir "espero que nos hagamos amigos" para disipar la tensión.
Los miembros pasaron el tiempo elogiándose diciendo que "son realmente guapos" y compartiendo temas que no suelen tratar habitualmente. El episodio mostró diversas facetas de los integrantes, alternando la tensión de intentar adivinar las identidades con las conversaciones tranquilas que seguían tras confirmar las respuestas.
Fuente: SEVENTEEN (YouTube)
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