Pyo Jae-soon desmiente la muerte de las palomas en Seúl 1988
La directora Pyo Jae-soon desmintió que las palomas murieran en el fuego de la antorcha durante los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, calificando el suceso como un efecto óptico. Además, relató los desafíos logísticos de la organización y una crisis causada por la lluvia durante el festival previo al Mundial de 2002.

La directora Pyo Jae-soon aclaró que las palomas no murieron quemadas por la antorcha en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, explicando que se trató de un efecto óptico. La experta también recordó los simulacros realizados para 70.000 personas durante la organización de aquellos juegos.
La directora Pyo Jae-soon, responsable de la dirección general de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, habló sobre diversos incidentes y anécdotas que rodearon aquellos juegos. En el vídeo publicado a través del canal de YouTube "Song Seung-hwan's Wonderful Life", Pyo, una experta que ha trabajado tanto en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 como en los Juegos Olímpicos de PyeongChang, relató la intensa situación que se vivía en el terreno.
"Las palomas no murieron quemadas"... aclaración sobre el 'incidente de las palomas' de los Juegos de Seúl 1988
Pyo aclaró su postura sobre el supuesto "incidente de las palomas en la antorcha" ocurrido durante los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Explicó que, aunque en producciones como el drama "Reply 1988" se ha quedado grabada en el público la historia de que las palomas murieron quemadas por las llamas de la antorcha y que alguien tuvo que recogerlas, esto no es cierto. El propio comité aclaró oficialmente en su momento que dicho incidente no ocurrió.

La directora explicó: "Cuando las llamas se acercan a la antorcha, las palomas huyen. Es imposible que una paloma se quede quieta en medio del fuego". Añadió que "cuando las llamas suben, el movimiento de las palomas volando, combinado con la perspectiva tridimensional de las gradas, crea un efecto óptico que hace parecer que murieron quemadas en el fuego". Basándose en su experiencia dirigiendo tanto los Juegos de Seúl como los de PyeongChang, enfatizó que "las palomas nunca podrían morir quemadas", sugiriendo que la historia de que fueron recogidas y enterradas es una ficción dramática.
Preparativos olímpicos: simulacros para 70.000 personas y reuniones nocturnas
También se mencionaron las dificultades en el proceso de preparación de los Juegos. Pyo relató la situación de tener que cumplir con las enormes exigencias del comité organizador y habló sobre los simulacros de gran escala realizados para 70.000 personas en dos ocasiones durante los Juegos de Seúl. "Para que pareciera una situación real, realizamos dos simulacros con 70.000 personas", recordó, señalando que "al realizar los simulacros sin estar totalmente preparados, surgieron deficiencias que obligaron a dedicar mucho tiempo a subsanarlas".

En aquel entonces, el equipo de dirección alquilaba habitaciones en el Hotel Plaza para realizar reuniones durante toda la noche con el fin de corregir los guiones y la planificación. Los miembros del comité de planificación, incluido Lee O-young, revisaban los guiones, y trabajaban con urgencia bajo la supervisión de la presidenta Park Se-hee para corregir cualquier problema de inmediato. Pyo describió la urgencia de la situación con la frase: "Si hay un problema con el río Han, ¡ven y hazte responsable del río Han!", y atribuyó el éxito de un evento de tal magnitud no solo al esfuerzo del equipo de dirección, sino al apoyo y la energía de todo el pueblo coreano.
El festival previo al Mundial 2002: el momento crítico en que la lluvia vació el escenario
También se reveló una situación imprevista ocurrida durante el festival previo al Mundial de 2002. Pyo, quien dirigió dicho evento, relató la angustiosa experiencia de ver cómo el escenario quedaba vacío debido a una lluvia torrencial repentina durante el evento realizado en el Estadio de la Copa del Mundo de Sangam.
Debido a problemas presupuestarios, en aquel momento no se habían instalado carpas para contingencias climáticas ni se habían grabado correctamente los programas. "Nubes negras se acercaron y empezó a llover a cántaros", recordó. "Como era una transmisión en directo, se produjo la situación en la que la orquesta y los artistas tuvieron que abandonar el escenario". Relató el momento crítico en que, ante el riesgo de quedarse sin escenario, tuvieron que gestionar la situación introduciendo a grupos como el de Samulnori de Kim Duk-soo para continuar con la actuación. Mencionó que fue un periodo tan difícil que, al recordar lo ocurrido en la sala de control, llegó a sufrir ataques de pánico.
Fuente: vídeo original (YouTube)
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